Dos caminos
Posted in Mi FILOSOFIA 1 comments
Aquí estoy, una vez más en la encrucijada. Hay dos caminos por delante y nuevamente una decisión por tomar. Ambos me llevan aparentemente al mismo lugar. Pero el cómo... Quien lo hubiese dicho... Es el cómo el que me tiene aquí mirando, analizando, pensando una vez más.
Mi problema una vez más son aquellas dos fuerzas que se oponen. Blanco o Negro. El Ying o el Yang.
Y claro, por un lado veo el materialismo, el creer sólo en lo físico olvidándome de lo espiritual, abrazando la ignorancia, eligiendo por opción propia quedarme en la oscuridad, abrazando esa pérdida de fe, aceptando una situación que no quiero.
Y en el otro lado está la búsqueda de la libertad, el ir rompiendo ataduras, escapar de aquellas situaciones que te están oprimiendo, dejando de lado todas las limitaciones, mirar hacia adelante, e ir reconociendo cada éxito por más pequeño que sea.
El primero es fácil simplemente hay que dejar que todo siga su curso sin más; el segundo es saltar al vacío, atreverse, ir a lo desconocido confiando en que quizás, quizás es mejor.
Por un lado estoy preocupado, dudo de que todo vaya a salir bien, me siento hasta culpable de las decisiones tomadas, me enferman hasta físicamente los problemas, soy cada vez más duro conmigo mismo, niego que he hecho lo mejor posible, y creo que los problemas han sobrepasado mis limites.
Pero también sé, que estoy lleno de energía, disfrutando de las amistades. Confío en los otros y espero ayuda desde afuera. Algo vendrá, y me sacará de este asunto.
Siendo justos, en mi inconsciente reina esa sensación de responsabilidad. Reconozco que me deje llevar, estoy mucho más implicado de lo que debería, ya no actúo sólo en base a principios éticos. Acepto los resultados obtenidos y me pongo nuevas metas para el futuro. Sé que tiene sentido y sin embargo sé que todas esas metas no son las mías.
¿Cómo salgo de este camino? Cerrando una puerta, completando el capítulo. Quizás es hora de experimentar esos cambios inexorables. Tengo que llegar a aceptar lo inevitable.
El otro camino es muchísimo más franco, a veces parece sin tacto o incluso ofensivo, pero es que va directo al grano.
Te lo dice sin más y lo sabes. Tienes que tomar la acción en tus manos, darte cuenta de tu propio potencial, usar tus talentos concentrándote. Tienes que estar completamente confiado, como un mago, experimentando el poder, haz milagros.
Claro ese pequeño demonio en tu hombro ese que siempre se posa a la izquierda y te susurra tus miedos, te habla de tus pertenencias, te recuerda la codicia. Te lo dice, y tu ya lo sabes es mucho más fácil seguir teniendo el control, quedándote en el presente.
Pero sabes que para salir de este camino tienes que dar a luz, apreciar la belleza, compartir el mundo. Disfrutar de la abundancia respondiendo a la naturaleza, sintiéndote conectado a la tierra.
Para mí la respuesta ya está clara. Sé que la solución es buscar oportunidades en todo lugar, adaptarme, hacerme cargo de la situación.
Sólo así llegaré a reconocer mi propia fuerza interior, y estar sereno.
Creo que voy a tomar el segundo camino.
Mi problema una vez más son aquellas dos fuerzas que se oponen. Blanco o Negro. El Ying o el Yang.
Y claro, por un lado veo el materialismo, el creer sólo en lo físico olvidándome de lo espiritual, abrazando la ignorancia, eligiendo por opción propia quedarme en la oscuridad, abrazando esa pérdida de fe, aceptando una situación que no quiero.
Y en el otro lado está la búsqueda de la libertad, el ir rompiendo ataduras, escapar de aquellas situaciones que te están oprimiendo, dejando de lado todas las limitaciones, mirar hacia adelante, e ir reconociendo cada éxito por más pequeño que sea.
El primero es fácil simplemente hay que dejar que todo siga su curso sin más; el segundo es saltar al vacío, atreverse, ir a lo desconocido confiando en que quizás, quizás es mejor.
Por un lado estoy preocupado, dudo de que todo vaya a salir bien, me siento hasta culpable de las decisiones tomadas, me enferman hasta físicamente los problemas, soy cada vez más duro conmigo mismo, niego que he hecho lo mejor posible, y creo que los problemas han sobrepasado mis limites.
Pero también sé, que estoy lleno de energía, disfrutando de las amistades. Confío en los otros y espero ayuda desde afuera. Algo vendrá, y me sacará de este asunto.
Siendo justos, en mi inconsciente reina esa sensación de responsabilidad. Reconozco que me deje llevar, estoy mucho más implicado de lo que debería, ya no actúo sólo en base a principios éticos. Acepto los resultados obtenidos y me pongo nuevas metas para el futuro. Sé que tiene sentido y sin embargo sé que todas esas metas no son las mías.
¿Cómo salgo de este camino? Cerrando una puerta, completando el capítulo. Quizás es hora de experimentar esos cambios inexorables. Tengo que llegar a aceptar lo inevitable.
El otro camino es muchísimo más franco, a veces parece sin tacto o incluso ofensivo, pero es que va directo al grano.
Te lo dice sin más y lo sabes. Tienes que tomar la acción en tus manos, darte cuenta de tu propio potencial, usar tus talentos concentrándote. Tienes que estar completamente confiado, como un mago, experimentando el poder, haz milagros.
Claro ese pequeño demonio en tu hombro ese que siempre se posa a la izquierda y te susurra tus miedos, te habla de tus pertenencias, te recuerda la codicia. Te lo dice, y tu ya lo sabes es mucho más fácil seguir teniendo el control, quedándote en el presente.
Pero sabes que para salir de este camino tienes que dar a luz, apreciar la belleza, compartir el mundo. Disfrutar de la abundancia respondiendo a la naturaleza, sintiéndote conectado a la tierra.
Para mí la respuesta ya está clara. Sé que la solución es buscar oportunidades en todo lugar, adaptarme, hacerme cargo de la situación.
Sólo así llegaré a reconocer mi propia fuerza interior, y estar sereno.
Creo que voy a tomar el segundo camino.
1 comments:
Wow, muy heavy man!
Vamos a tener q juntarnos a tomar unas chelas y a charlar como en los viejos tiempos...quizas Tequila mejor??? jajaja
Publicar un comentario